Descripción del territorio
Esta localidad se encuentra en el corazón del Parque
Natural y se localiza su punto más alto a 784 metros de
altitud sobre el nivel del mar, tiene una extensión de
353,33 Km2 y una población de 5095 habitantes.
Sus primeros orígenes datan del neolítico. Bajo la
dominación romana, se realizaron explotaciones mineras.
Pero es bajo el dominio islámico cuando Cazalla se
configurará como la localidad se configurará como la
localidad que hoy conocemos, cuando se denomina Castalla, y aparece su más sólido asentamiento: una gran fortaleza de traza almohade y el barrio del Azahín. Hay que resaltar que en 1750 fue Villa Real durante dos meses, puesto que Felipe V se estableció en la localidad. <
Cazalla ha sido desde el siglo XVI un pueblo dedicado a los vinos, así en los siglos XVI y XVII gozaron de una gran
fama. Más tarde fueron desbancados por los vinos del
Aljarafe, y fue a partir de entonces cuando empieza a
desarrollarse con mayor profusión la industria del
aguardiente, llegando a ser conocidos mundialmente.
Historia de Cazalla de la Sierra
Los indicios más remotos de la presencia del hombre en Cazalla de la Sierra se encuentran en las Cuevas de Santiago, utilizadas por los cazadores primitivos como asentamientos. Los pueblos prerromanos la llamaron "Calletum". Durante la dominación romana, Cazalla se convirtió en paso obligado de la Ruta de la Plata. Fue en la época musulmana cuando Cazalla se configura en la localidad que hoy conocemos, dejándonos como legado una formidable puerta formada por dos arcos de herradura que, hoy en día, dan acceso al canal de la iglesia parroquial. En torno a la mencionada fortaleza, se desarrolló el arrabal de Azahín. Un año antes de la conquista de Sevilla, en 1247, es incorporada Cazalla al reino castellano-leonés.
Desde el punto de vista económico, ya en la Baja Edad Media, su producción agraria era fundamentalmente cerealera y vitivinícola. En el siglo XVI Cazalla conoció una coyuntura favorable, basada en las altas ganancias generadoras en torno al negocio del vino. Podemos apreciar como emergen en estos campos, monumentales haciendas que ensalzaban y magnificaban la vida rural: Castañarejos, El Inquisidor, Tres Vigas, El Molino del Marqués, etc.
En la segunda mitad del Siglo XX el aguardiente supondrá un capítulo importante en la economía de Cazalla. La industria de anisados de Cazalla alcanzó en torno a la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929, una gran expansión y fama, siendo premiadas algunas de sus marcas en dicho certamen.