Descripción del territorio
Localidad situada al sur del Parque Natural, a 556 metros
de altitud sobre el nivel del mar, tiene una extensión de
480 Km2 y una población de 6826 habitantes.
El origen de esta población está vinculado a la explotación
de las minas de cobre y plata de sus inmediaciones. Las
fuentes hablan de una primitiva ocupación de los celta
beturienses y la arqueología testimonia el contacto
comercial con fenicios y la presencia púnica. Su nombre
proviene de los romanos “Constantia-lulia”, en honor del
emperador Constantina Magno.
Todo el término municipal cuenta con una importante cabaña
ganadera a base de porcino, lanar y vacuno principalmente.
El municipio ha contado con una honda tradición ganadera,
que la llevó a convertirse en un importante enclave de la
trashumancia ganadera y de la que heredó una importante red
de caminos, descansaderos y abrevaderos. Otra fuente de
riqueza importantes es la extracción del corcho, el cultivo
del olivar y la industria agroalimentaria.
Historia de Constantina
El origen de la ciudad se relaciona con pobladores iberos y celtas y se emplaa alrededor del denominado Cerro del Almendro, siglo XII a.d.C. En torno a este primer asentamiento se desarrolla la antigue Lacuni-Murgis, primitivo topónimo de la ciudad de Constantina, que a través de la historia fue ocupada por romanos y árabes, quienes consolidaron a lo largo del Valle de la Osa y en la ladera del Cerro del El Castillo, el arranque de su sujestivo casco urbano. Desde sus orígenes, Constantina ha basado su economía en la agricultura de viñedos y olivares, explotación del arbolado, ganadería y la extracción de hierro y plata.
El núcleo urbano de Constantina descubre a través de sus calles y monumentos el paso de la historia por el pueblo. El barrio de la Morería conserva la estructura del urbanismo musulmán y El Castillo es el vestigio principal de la época medieval. También posee una identidad cultural muy antigua y tradicional, sobre todo en lo que a celebraciones religiosas.