Descripción del territorio
En el corazón de la Sierra, enclavada en un cruce de viejos caminos, se encuentra La Nava, dominando el valle del Múrtigas que le ofrece el rico tesoro de sus huertas.
Además del río Múrtigas que cruza el término de Sur a Norte, otra corriente de agua se adentra en la Nava hasta unirse al anterior en el paraje conocido como Riscos Castillejos, es el río Caliente que junto con el anterior, forman una red fluvial de más de quince kilómetros. Su única aldea Las Chinas, a cinco kilómetros al Sur de la población, está compartida con el vecino pueblo de Galaroza.
Actividades productivas: Actividad primaria, dehesa, fruticultura y olivar.
Historia de La Nava
El poblamiento en su término municipal se remonta al periodo Calcolítico. En época romana, el territorio pertenecía a la Beturia Túrdula, participando de la riqueza minera que caracterizó a esta región. También en el siglo XVI aparece como villa, sin que se sepa con certeza cuando obtuvo el título.
La llegada de los romanos a las tierras de La Nava, propició el trabajo en las diferentes explotaciones mineras de la zona, de las que extraían el hierro, cobre y plata en abundancia, llegando incluso a edificar una pequeña villa para acoger a los mineros que en estas minas trabajaban. El lugar escogido para levantar la villa se encontraba cerca de donde hoy está la Ermita de las Virtudes. Muchas de las piedras de esta villa han servido para la posterior construcción de la Ermita, pues en sus paredes podemos observar diverso material de acarreo procedente de la villa romana.
Al sobrevenir la decadencia del imperio romano, llego también la decadencia de las explotaciones mineras que se fueron abandonando, esto ocasiono el despoblamiento de la villa dejándose a su suerte durante la dominación visigoda.
La conquista cristiana fue realizada por el rey portugués Sancho II entre el año 1230 y 1235, ayudado por la Orden del Hospital
El siglo XIV fue muy duro para la vida de La Nava, la epidemia de peste de 1311 consiguió despoblar la villa. El final del siglo XIX supuso para La Nava un periodo de prosperidad, pues se comenzaron a trabajar varias de las 86 minas que existen en el término.